miércoles, 27 de febrero de 2013

Pero te quiero con toda mi alma.

Y aquí estoy, con él, en su cama y abrazada a él y desnuda. LLevamos un mes juntos, y esto es tan especial. Apoyo mi cabeza en su pecho desnudo, mientras él me da un beso en la cabeza. Dibujo corazones en su pecho, mientras miro mi dedo hacer el corazón. Pasamos un rato quieros, sin decir nada, sólo sonriendo, y dándonos algunos besos en los labios. Alzo la cabeza para besarle, y cuando tenemos nuestros labios juntos, suena su móvil. Estira el brazo a la mesilla y contesta.

I: Me tengo que ir, cariño... - besándome.
M: Jopé, yo creía que entrabas más tarde - besando su cuello.
I: Y es cierto, pero han dicho que tenemos una reunión antes - nos besamos y vamos juntos a la ducha. Estoy lavándome el pelo cuando noto que me besa el cuello y me agarra de la cintura, pegándome a él. Me giro y rodeo su cuello con mis brazos. Nos besamos con locura. Me ayuda a subir a su cintura, y por segunda vez en la mañana, me hace suya. Me vuelve loca. Escondo mi cabeza en su cuello y gimo. Gimo muy alto. Me pega a la pared, arqueo la espalda y suelto un "Que está fría...", entre gemidos.

Al rato acabamos y por fin terminamos de ducharnos. Miro la hora.

M: No llegas, amor... - riendo.
I: Eres cruel, eh. Te pones provocativa en la ducha, y luego pasa lo que pasa, que llego tarde... - riéndose mientras se viste y me mira a los ojos con una sonrisa pícara.
M: ¡Serás...! ¡Uy! ¡Porque ahora llegas tarde, que sino... Te daba yo una buena racción mía! ¡Tsssss! ¡Además, que te encanta! ¡Y no me pongas esa cara de "Bueno...", porque te quedas a pan y agua tres meses! ... - intentando hacerme la "enfadada, picada...", pero no lo consigo. Me río.

Acaba de vestirse a toda prisa, me besa con pasión, muchísima pasión, y se va.
Me pongo su camisa y me la abrocho. Salgo a la cocina y me preparo un vaso de leche, y dos tostadas. Empiezo a mirar la casa mientras el café se termina de hacer en las típicas cafeteras de metal, con el mango negro de pueblo. Me paro en una caja y la abro. Veo folios y fotos. La dejo en la mesita auxiliar y cojo el desayuno. Mientras desayuno en el sofá veo las fotos... Sale él... Con una chica... Supongo que con su ex... Veo que están muy felices... Y por detrás pone cuánto tiempo llevaban... Cojo una cualquiera, están besándose mientras él sonríe... La miro por detrás, "Un mes"... El mundo se me cae encima. Nosotros llevamos un mes y no le veo tan feliz como en la foto. Me cambio de ropa, me pongo la mía y le dejo una nota "Me he ido a casa a cambiarme de ropa. Un beso, te quiero..."

Y me voy a mi casa, y así hago. Me cambio de ropa y me voy a dar un paseo... Llego a un parque, me siento en un banco y mi móvil suena... Es él...

M: ¿Sí?
I: ¡Hola, amor! ¿Dónde andas? ¿Nos vemos?
M: Estoy en frente del bar de siempre... Te espero - cuelgo y voy al bar ese.

A los minutos estamos en su casa. Nada más entrar me besa con locura, empieza a desnudarme pero no le paro. Le sigo. Haemos el amor ahí, en el pasillo. Me pongo su camisa y me siento en el sofá. Cojo su cartera, y veo una puta foto con la otra. Mientras la veía me decía que no cogiera la cartera. Le miro, me levanto y le tiro la foto a la cara.

M: Ya veo cómo me quieres... Tanto que en vez de tenernos a nosotros ahí, o simplemente de no tener la puta foto con la otra en la cartera, la tienes ahí... En fin... Veo que la prefieres a ella... No sé cómo no estás ahora mismo con ella... Corre, ve a por ella, ve detrás de ella, ve diciéndola ñoñerías mientras yo lloro por ti en mi puta cama. En esa cama donde tantas veces me has hecho tuya, donde tantas veces creí que te tenía solo para mí, cuerpo, alma y pensamiento... Pero me equivoqué... Claro que me equivoqué... Qué tontas somos algunas chicas, ¿verdad? Llego uno, diciéndonos cosas bonitas, sonriéndonos, mirándonos con dulzura, y salimos con él... Vaya.... No sé si lanzarme a pegarte una hostia, y después besarte, o besarte hasta que me muera, o largarme simplemente... Pero yo solo tengo claro una cosa... Y esa cosa es que te quiero de día, de noche, llueva, nieve, haga sol... Pero te quiero con toda mi alma... - besándole mientras lloro.

lunes, 25 de febrero de 2013

Él es mi Dios.

De Melendi me gusta la forma que tiene de ser. Es humilde, tiene personalidad... Con cada disco que saca se supera. Hace que la gente por unos minutos olvidemos los problemas, nos paremos a pensar, o nos evadamos del mundo con sus canciones. Me encanta cómo trata a sus fans, cómo reconoce cosas que hace. Si le gusta tal cosa, lo dice, no se lo calla. Y si ve algo mal, también. Es un crack de hombre. Con sus letras hace feliz a muchísima gente, con cada concierto, con TODO. Esa voz que tiene, que aunque diga que no canta bien, a muchos, en los que me incluyo, enamora. Esa voz nos pone los pelos de punta. A sus fans, como los Guerreros y las Guerreras, nos hace sentir especial con cada concierto que hace, nos hace que estemos MÁS QUE ORGULLOSOS por él, por su éxito. Es un hombre especial, que si llora no lo disimula. Todo el mundo llora. Me encanta que plasme sus problemas, o los problemas que ha tenido en canciones. Véase "Cierra los ojos". Esa canción que a muchos Guerreros, es especial. Es única. Me encanta cuando está en alguna presentación de un disco, y al cantar las canciones, se le olvide la letra y tenga que revisar el librillo para ver la letra, como pasó en Barcelona, en la FNAC con la presentación de "Lágrimas Desordenadas". Cada día que pasa estoy más orgullosa de él, de su forma de ser, de TODO. Me encanta que haga canciones, como con la de Marco es un canalla, que el dinero iba destinado para la Fibrosis Quística. Cada día que pasa, aprendo mucho más de él. ¡TODOS DEBERÍAMOS DE SER LA MITAD DE HUMILDES DE COMO LO ES ÉL! Estoy orgullosa de que Melendi forme parte de mi vida. ¡Orgullo Guerrero tengo! ¡Ramón Melendi Espina es ÚNICO Y PERFECTO!!!!!

jueves, 14 de febrero de 2013

San Valentín.

San Valentín, San Valentín... Llevo toda mi vida odiando esa fecha. En ese día no soy nada romántica. Lo odio. Nunca entendí eso de regalarle cosas a tu pareja solo ese día... ¿Qué pasa con los 364 días restantes del año? ¿No les regalas? ¿Lo tienes prohibido? Venga, coño. Si quieres le regalas cuando te dé la gana. El 14 de febrero es solo para los comerciantes. Que se forran con vuestro dinero. Que si una camiseta, pantalón, flores, vamos a cenar... ESO SOLO SE HA INVENTO PARA GASTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAR.

Me dicen que pienso así porque no tengo pareja.. Pero bueno... Vale, no tendré pareja, pero no quita que no esté enamorada. Aunque sí es cierto, que ya no lo estoy. Estaba harta de hacer el imbécil por él, que no me hacía caso y me hacía daño...

En fin, que San Valentín lo inventó el Corte Inglés. (Léase con el ritmo de Mi rumbita pa' tus pies, de Melendi.)

¡VIVA LA GENTE QUE NO ESTAMOS ENAMORADAS, QUE ESTAMOS MUY FOREVER ALONE EN EL TEMA DEL AMOR, Y QUE SOLO NOS QUIERE NUESTRA FAMILIA, VIVA COÑO, VIVA!

sábado, 9 de febrero de 2013

Hoy, su gira. Lágrimas.

Hace unos minutos ha comenzado su gira. Por favor, tenía nervios en serio. Y eso que no estoy en Roquetas.

¿Suerte? ¿Para qué necesita la suerte? Tiene al público ganado. Les va a hacer saltar, reír, llorar, sonreir, disfrutar. Va a hacer que se evadan de los problemas por unas horas. Va a hacer que todo el mundo que esté en ese concierto sea feliz y disfrute como nunca antes han disfrutado. Me alegro por las/os Guerreras/os que estén ahí, disfrutando por nosotros del comienzo de su gira.

El Señorito Ramón Melendi Espina es grande, y no necesita la suerte.

Hoy es el primer concierto, de muuuuchos de esta gira. De Lágrimas Desordenadas. Y los Guerreros, fans y tal, vamos a disfrutar con él de la gira.

Es increíble... Con unas horas de concierto, cómo nos hace feliz, cómo hace que nos evadamos... ¡Es grande, señoras y señores, grande!

Cada día estoy más orgullosa de él.

Disfrutemos de la gira Lágrimas Desordenadas 2013 junto con él.

¡ARRIBA ESOS CUERNOS!

miércoles, 6 de febrero de 2013

En directo.

Un día cualquiera, la chica se despierta sin esperanza alguna... Se sienta en el larguero de la cama, se estira, se frota los ojos y mira a su izquierda, a la pared. Ve el cuadro de su ídolo. Sonríe y se levanta de la cama. Coge la ropa que tenía preparada, y se va a la ducha. Cuando sale se arregla un poco bastante. Le toca buscar trabajo para poder pagar su carrera. Coge el bolso, marrón. A juego con su vestimenta. Prepara todo. Monedero, libros de la universidad, móvil, cascos... De todo. Lo deja en la encimera de la cocina, y va a preparar el maletín, en este caso color lila, su color favorito. Guarda el ordenador, el cargador del ordenador, y una funda con bastantes Curriculums Vitae. Se va al baño y se maquilla, después va a la cocina. Mira el reloj. "Me da tiempo a desayunar tranquila...", así que se prepara un cola cao, y una tostadita. Se lo toma y va a lavarse los dientes. Se vuelve a pintar los morritos y coge bolso y maletín. Sale de su casa y se va al autobús. La Continental. Mientras espera al autobús, saca los apuntes y va estudiando un poco. Esta inmersa en sus apuntes, cuando llega el autobús. Un chaval se le acerca y educadamente le pregunta si tiene que coger ese autobús, ella, con la misma educación, le dice que sí y le da las gracias. Se sonríen y montan. Va al final del todo, se sienta en el asiento pegado a la ventana, y en el otro, deja el bolso y el maletín. Coge el ordenador y empieza a hacer el trabajo que le ha mandado el catedrático. Llega su parada. La universidad. Cierra el ordenador y baja. Se encuentra con sus amigas. Va a ellas sonriendo, y las da dos besos, pero a su mejor amiga...  Le da un gran abrazo. Su mejor amiga sabe cómo lo está pasando realmente, y le anima siempre, aunque sepa que es imposible animarla en ese tema. Entran a clases. Terminan. Salen todas juntas y deciden acompañar a su amiga a buscar trabajo. Tras una larga hora de entregar Curriculums, deciden ir a tomar algo. Van a La Garena Alcalá de Henares, al Índalo. Se piden lo de siempre, y mientras aprovechan para hablar y hacer el trabajo que todas tienen que hacer por el ordenador. Coloca el gancho para conectarse a Internet desde cualquier sitio, y va a mirar Twitter. Va a su perfil, al de él. @MelendiOficial. Mira sus tweets. ¡Dios! Va a dar un concierto en Madrid. De repente de alegra, pero después se vuelve a hundir... Sabe que algo pasará y que no podrá ir... Mira el de su esposa, aunque en realidad, no están casados. @Dama_Abad. Y cuál es su sorpresa, que ve que Dama la sigue en Twitter. Se le ilumina la cara y empieza a darle las gracias por todo, y que la adora. Les da las buenas tardes, a los cuatro. A la Pedroche y al Martínez también. Sigue haciendo el trabajo hasta la hora de comer. Se despiden y cada una se va a comer a su casa. A la tarde tienen que estudiar. Menos ella, que lo adelantó el anterior día. Se cambia de ropa, se mete en la ducha y se da un bañito. Al rato sale más relajada que nunca. Se coge la ropa y se la pone. Va a la terrazita, con un vaso de coca cola, y sube las piernas a la barandilla. Se pone el ordenador en los muslos y sigue con el trabajo. Se da cuenta de que el vecino de al lado la está mirando, gira la cabeza y sonríe. Le saluda con un "Hola, imbécil!", sus típicos piques y sigue con el trabajo. Su vecino toca la guitarra, y canta muy bien. Empieza a tocar una canción que para ella, significa muchísimo. Deja el ordenador en la mesita que tiene al lado, y se acerca a la barandilla, por la derecha, le mira embobada, y mientras canta su vecino, ella le observa llorando. Cuando acaba la canción, se acerca a la barandilla el chico, por la derecha también.

- Te tengo dicho que mientras canto su canción, y me escuchas, no quiero que llores.
- Y tú te sabes de sobra, que lloraré sí o sí.
- Te tengo una sorpresa. ¿Estás haciendo algo en el ordenador, o solo estás aprovechando tu don de escribir?
- Estoy haciendo un trabajo, tonto.
- ¿Pero puedes quedar?
- Claro. En media hora, en la azotea. Sube lo de siempre, que yo subo lo de siempre.

Se van cada uno para dentro, guardando lo que tenían en el balcón. Ella se cambia de ropa, y se pone el bikini. Hace buen tiempo para tomar el sol. Coge una botella de alcohol, dos vasos, y una neverita, y lo guarda ahí. Sube y coloca las tumbonas y toallas que tienen. Prepara los cubatas y se tumba en una tumbona, esperándole. Al rato sube. Se ponen a hablar de todo un poco, pero el chico saca una pregunta adrede. "¿Sabes? Tu Ramón va a dar un concierto aquí en Madrid.", y ella, empieza a llorar. El chico sabe de sobra todo lo que le pasa con ese tema, digamos que es su mejor amigo. Y como su mejor amiga lo sabe, él no es menos. Se abrazan y ella llora en sus brazos, como tantas veces ha hecho. Empieza a decirle todo lo que siente, todo lo que cree que pasa para no poder ir... Pero él la separa, le seca las lágrimas, le da un beso en la mejilla, y le dice que ya basta de lágrimas, que un día se proponga felicidad absoluta una semana. Aunque sea una....
Ha pasado una semana, y están en el mismo sitio que hace un semana, pero con una diferencia... Ella llora de alegría absoluta. El chaval le ha dado las entradas. Dos. Se las ha comprado. Y cuando se las ha dado le ha dicho "Puedes ir con quien quieras.", pero ella... Ella quiere ir con él. ¡Qué menos! Y así están ahora, abrazaditos, mientras ella llora de alegría en sus brazos... Le va a ver en directo...

jueves, 24 de enero de 2013

De ensueño. 5.

Nos quedamos un poco bastante en shock, no sabíamos qué hacer. Así que dijimos que era una coña que nos traíamos desde que empezaron a creer que éramos pareja, y que el momento más oportuno, era ahora. Y fue perfecto, se lo creyeron. Nos vamos a pasear, y cuando estábamos bastante lejos, suspiramos profundamente y nos miramos. Tomamos una conversación tras un "¡Por lo pelos...!" de parte de los dos. Vamos agarraditos, y besándonos como locos. Paramos en todo sitio, y nos besamos. No tenemos cuidado de nada, porque apenas hay gente aquí.

*Varios días después*


Ya llevamos unos días juntos, y cada vez que le veo, me entra un no sé qué por el cuerpo... Y ahora estamos en una discoteca, estoy bailando con estas cuando se nos acercan un grupito de chicos. Les sonrío y sigo bailando con estas, paso un poco bastante de los chavales que se me acercan. Son majos, sí, pero tengo novio. Un perfecto novio. Me giro y le veo a él, mirándome, parece celoso, jo, pobre. Me alejo un poco de un chico, pero él me agarra de la cintura. Joder, me iría a los brazos de él a besarle como loca, pero llevamos esto en "secreto".

Olga: Eeeh... Ay, por fa, suéltame, que me agobio mucho si me tienen agarrada en una discoteca llena de gente... - sonriéndole por compromiso.
Ivan: - me suelta - ¿Vamos fuera? - tocándome la mejilla.
Olga: Verás... - me acerco a su oído para no chillar - salimos fuera y te cuento una cosa... - asiente y voy a estos que están con las chicas - Oye, que voy fuera.
Marina: ¿Has ligado con el chaval ese?
Esther: ¿Te lo vas a follar, puti?
Olga: - veo cómo le cambia la cara a C. Le sonrío y me aparta la mirada, jo... - ¡Para nada, Esther! Qué bruta eres, jova...
Esther: Imbécil, que sé de sobra que no eres de las de follar si no estáis juntos. - sonriendo. - Eres romántica, o tierna, o ñoña, como lo quieras llamar... - riendo.
Olga: ¡Chííííí! Bueno, - me acerco a él, para coger mis cosas - me voy ya - cojo el móvil y voy al whats. Antes de irme le toco el bolsillo del móvil, para que lo coja, y así hace. Mientras salgo guera con Ivan voy escribiéndole un whats - "¡Mi niñooooo! Que no me he ligado a nadie, ¡eh! Que yo solo te quiero a ti, rey 😘- le envío el whats junto al monigote de la carita soltando un besito con un corazón rojo (nota de la escritora: Te quiero, corazón azul!!) y me siento en el banco con Ivan. - A ver, que tengo pareja... Lo siento por crearte falsas ilusiones. Es que lo llevamos en "secreto". Por los amigos, gente, y tal.
Ivan: ¿La gente?
Olga: Es famosillo... - sonriendo tímidamente.
Ivan: ¿Sí? Ay, qué suerte tienen algunos - riendo - Bueno, pues que os vaya todo genial, Olga - sonriendo.
Olga: Gracias, bonito - le doy un abrazo - Seguro que encuentras a alguien, eh.


Nos abrazamos y le voy a dar un beso en la mejilla, cuando ambos giramos al mismo lado y juntamos nuestros labios. Cuando nos separamos, rápidamente, oigo de fondo: "¡De puta madre, vamos!" me giro y le veo a él correr hacía el hotel.

Olga: ¡Me voy! - salgo corriendo y de fondo le oigo decir a Ivan "¡Lo siento!". Me giro y le digo que no pasa nada. Llego al hotel y voy a su habitación. Llamo y no me abre Sigo llamando como una loca y finalmente me abre.
C: ¡Vete! ¡Hemos terminado! - me quedo en shock. Me tiro a sus brazos llorando.
Olga: ¡NO! ¡No, por favor, no! - llorando mucho más.
C: ¡Te has besado con otro, joder!
Olga: No, te juro que no, creéme... - le cuento todo lo que ha sucedido - Te juro que iba a besar su mejilla, porque nos deseó que nos fuera genial, amor... - llorando.
C: Lo siento... Es que soy muy celoso, lo confieso... Lo mío es mío y de nadie más... No sé si me explico...
Olga: Te explicas genial, cariño. A mí me pasa lo mismo... Pero en parte me gustan los celos. En parte sí y en parte no.
C: ¿Y cómo es eso?
Olga: En parte no, porque me agobian o algo así, no sé explicarlo. Pero en parte sí, es porque demuestras que esa persona es tuya, que solo la quieres para ti, que solo quieres que esa persona sea la que amanezca cada día a tu lado, que solo quieres hacer de rabiar a esa persona... Porque no quieres perderla.

viernes, 18 de enero de 2013

De ensueño. 4.

Olga: A mí también me encanta todo lo que venga de ti... Me encanta tu sonrisa, me encanta cuando me comes con la mirada, me encanta cuando me agarras por la cintura, me encanta que me digas que estoy preciosa en susurro y me levantes la cabeza para que mire al frente... - me voy acercando a él lentamente. Empiezo a besarle el cuello, después el pecho, y después sus labios. Esos perfectos labios - ¿Me das crema en la espalda? - sonriendo pícaramente.
C: Claro, trae la crema... - se la doy y me tumbo bocabajo, tras echar la tumbona hacía atrás. Me desabrocho el bikini y se pone encima de mí, sentado en mi trasero - ¿Estás bien?
Olga: Sí, sí, tranquilo - sonriendo.
C: Vale... - soriendo. Empieza a darme besos en la espalda, y yo me estremezco muchísimo. Me da un pequeño mordisquito en el hombro, y suelto una pequeña carcajada. Me hace cosquillitas relajantes, y después me pone la crema y empieza a hacerme un masaje. Baja hacía abajo, a mis riñones, y aprovecha para besarme el cuello - Ya estás, ya te puedes dar la vuelta - sonriendo.
Olga: Abróchame antes, anda - riendo.
C: Ummm... ¡No! - se levanta y me intenta levantar, pero no me dejo. Empezamos a reír.
Olga: ¿Me quieres ver desnuda, pillín? - atándome yo el bikini. Me levanto - ¡Listo! - le guiño un ojo y me siento en su regazo - Me encanta esto... En serio, es tan especial... Nuestro primer beso aquí, en este sitio... En la vida lo olvidaré, en la vida. - me acerco a su cuello y se lo lleno a besos.
C: - sonríe y me separa un poco - ¿Lo quieres hacer "público"? - gesticulando las comillas.
Olga: A "público" - haciendo lo mismo que él - ¿te refieres a decírselo a estos, a nuestra gente cercana...?
C: Sí... - sonriendo.
Olga: Prefiero que no... Es que, jo, son muy pesados, amor... - apoyándome en su pecho - ¡Pero les quiero, eh!
C: Lo sé, boba, lo sé!! - apoyando su cabeza en mi cabeza - ¿Tienes hambre?
Olga: ¡Chííííí!
C: ¡Vamos a comer, va!

Nos levantamos y sacamos las cosas para comer. Nos sentamos y cojo el móvil, le hago una foto a los espaguetis carbonara, mis preferidos, y que se vea un poco la playa. La subo a Twitter "Sitio perfecto, comida perfecta. ¡Pero la compañía que tengo es lo más pefecta del mundo!"  Veo que coge su móvil, y acto seguido me mira sonriendo.

C: - se acerca a mí - tú sí que eres la compañía más perfecta - besándome.
Olga: - apoyo mi frente en la de él y sonrío - me encantas.

Han pasado unos días desde que estamos juntos. No sé, nunca creí que íbamos a ser pareja. Me parece todo tan subrrealista... Tan perfecto... Mucha perfección a veces da miedo. Tienes miedo a que algo joda la perfección, pero vives esa perfección como si fuera tu último día. O por lo menos, así lo hago yo. Hoy hemos quedado todos juntos, como siempre, excepto algunos días, que nos íbamos a nuestra cala. Me estoy haciendo una coleta y pintándome un poco la raya del ojo cuando llaman a la puerta. Sonrío y me pongo un poco nerviosa. Cada vez que han venido nunca he sabido cómo actuar delante de él. Y lo que hago es pensar en las otras veces. Dos besos y sonrisa. Les oigo, y le oigo a él. Uf, venga, Olga, sal fuera... Uno, dos, tres... Sonrío y abro la puerta.

Olga: ¡Hola, bonitos! - sonriendo. Les saludo a todos, pero a él le dejo para el último, como siempre. Me agarra de la cintura, me pega a él, pongo mi mano derecha en su hombro izquierdo, y le beso la mejilla derecha con fuerza. Se me eriza la piel al olerle... Es tan... perfecto... Le sonrío mientras le guiño un ojo - Bueno, pues cojo el móvil y nos podemos ir.

Me separo de él, muy a mi pesar, y cojo el móvil. Me lo guardo en el bolsillo del pantalón vaquero corto y salimos fuera. Yo voy la última y él también. Vamos mirándonos y sonriéndonos. Veo un callejón y le empujo adentro. Le sonrío pícaramente y le beso apasionadamente. Meto mis manos por dentro de su camiseta y le paso mis besos a su cuello. Me separo y salgo fuera del callejon. Le oigo rechistar y me giro. Veo que me sigue y echo a correr para alcanzar a estos. Me sigue, lo noto. Echo a reir y veo que estos me miran. Les sonrío y me acerco a Marina.

Olga: ¡Hola, putilla! - sonriendo.
Marina: ¡Hola, zorrilla! - nos reímos y llegamos a la playa. No hay mucha gente, por no decir que no hay nadie. Por eso venimos aquí, porque podemos hacer lo que queramos. Coloco la toalla en la arena y guardo el móvil en el bolso de Marina. No deja de mirarme, así que me quito los pantalones y la camiseta. Le miro y le guiño el ojo. Echo a correr al agua. Me meto y empiezo a nadar; me siguen las chicas. Cuando están cerca de mí, formamos el grupillo. Nos reímos por todo, y tal. Miro a mi derecha y veo a los cinco hablando. Las miro a las chicas y las susurro.

Olga: Vamos a asustarles un poco... - sonriendo pícaramente.
Marina: Eres mala... ¿Qué tienes pensando? - sonriendo malvadamente.
Esther: Sí, sí, ¡qué sufran un poquito! - reímos bajito y les cuento mi "plan". Empiezo a nadar para dentro, cada una en una dirección. Se ve perfectamente por donde vamos, por el agua cristalina y tal. Me adentro un poquito más, no mucho, porque el mar es muy cabrón. Hago que me hundo, y salgo hacía fuera, como para coger aire. Intento no reírme. Parece que me ahogo. Así hacemos todas, lo que pasa que cada una está en una punta.

Olga: So... - gritando, me vuelvo a hundir, y vuelvo a salir. Empiezo a chapotear. - ¡Soco...! - me hundo, y salgo - ¡Socorro! - me vuelvo a hundir. Veo que él viene nadando locamente a mí. Ay, por Dios, muero de amor con él, en serio. Cuando está cerca de mí, bueno, en general todos cerca de nosotras, salimos del agua - ¿Qué pasa, chicos? - riendo.
C: ¡Joder! ¡Qué puto susto! - me abraza como nunca. Muy fuerte. Me susurra al oído - si te pasa algo, me muero...
Olga: - estamos abrazados y susurrándonos - mi niño, era una broma, va, apacigua esos nervios.

Estamos un rato abrazaditos, hasta que nos separamos lentamente. Le miro a los ojos y le sonrío como para tranquilizarle. Vamos todos hacía afuera.

Olga: Yo me voy a dar un paseito, ¿vale?
C: ¡Te acompaño!
J: Cuidado con lo que hacéis por ahí, ¡eh! - se ríen todos.
Olga: ¿Y qué vamos a hacer, listillo? Jum.
J: Ay, ¡no te enfades conmigo! ¡Si se sabe que me adoras!
Olga: Es que eres muy adorable, jo... - con voz de niña pequeña.
C: Venga, vamos boba.
Olga: ¿Boba? Pues te va a dar conversación esas rocas - señalando unas rocas. Me río y cojo el móvil y los cascos. Me pongo a mi ídolo, como no. Autofotos. Empiezo a cantarla - ¡Y que te haces Autofotos, colocando los morritos como si fueras un peeeez! - gritando, más que cantando. Se ríen todos.
Esther: El Milindri os hace competencia, eh. - riendo.
Marina: Y Damaris, eh. - riendo también.
Olga: - me quito los cascos - hombre, es que mis ídolos son perfectos en todos los sentidos, ts.
C: Muy bonito, cariño... Oj, me has defraudado.. Jum... - ¿cariño?  Ay, ay... Que estos ya van a empezar con el interrogatorio en tres, dos, uno...
JC: ¿Cariño?!
J: ¿Veis?! ¡Si yo sabía que estaban juntos!
P: ¡Se les nota!
J: ¡Claro que se nota que están enamorados!
Marina: ¡Putaaaaa! ¡Cuando se entere tu grupo, les va a dar algo!
 Esther: ¡Marinaaa! Ya sabes cómo es Olga para esto, y ahora mismo está muy nerviosa, y agobiada.