Han pasado unos minutos, y sigo como cuando él se fue con una sonrisa en la cara, y yo con su número en mi móvil. Intento guardarlo, pero el nerviosismo se apodera de mí, y el tembleque. Mis amigas me miran flipando, y yo... Yo miro al infinito. Al rato noto mi móvil vibrar, porque lo que es oír... No... Es un whats. Es un whats suyo... Miro al móvil.
"¡Hola! ¿Qué tal estás? Bueno, que quería decirte que si quieres que quedemos a las ocho, para ir a cenar... Y tal."
Me quedo muda... ¿Yo? ¿Cenar con él y sus amigos? ¿Sus amigos y él cenar con mis amigas y yo? Por favor, si esto es un sueño, que me pellizquen ya, gracias. Mi mente no sabe qué decirle, pero mi corazón sí. Y, como si un impulso electrico tratase, empiezo a escribir...
"¡Pues ahora muchíííísimo mejor! Jijiji. ¿Y tú? ¿Qué tal estás tú? Y vale, a las ocho quedamos. Pero... ¿Dónde?"
Noto a mis amigas a cada lado de mí leyendo lo que nos escribimos. Me río. Me pongo un poco nerviosa... Jo, tarda en contestar...
Esther: Va, Olga, relájate, que ahora te... - empieza a chillar - ¡QUE YA ESCRIBE!
Me rio mucho y mis nervios aumentan. Pff... Es que aún no me creo que, por un choque, tenga todo esto... ¡Gracias, destino!
"Mmmm... ¿En qué hotel estáis?"
Sonrío mucho por lo que creo que está pensando.
"En un hotel de aquí de la playa. Si vienes a donde estamos... Quizá... Lo sepas;)"
"¿Eso es una inderecta diciéndome que quieres que vaya a donde estás y así nos vemos?:)"
"Mmmm.... Jijiji, sí;)"
"Ahora mismo vamos, no os mováis:)"
Vale, Olga, relájate, tranquila. Van a venir, y.. ay, no me gusta nada cómo voy... Mis amigas se tumban como si nada en la toalla, las miro y las pregunto.
Olga: Ah, que ahora no estáis nerviosas... ¿No? - riendo.
Esther: Si supieras el nudo que tengo en la garganta... - sonriendo con nerviosismo.
Marina: Yo me tumbo, porque sino, me caigo. - nos reímos las tres - ¿Y tú? ¿Qué?
Olga: Yo... Yo me voy al agua, y cuando les vea aquí, ya si eso vengo o me ahogo de los nervios, o no sé... - nos reímos.
Me meto en el agua y empiezo a nadar un poco bastante para dentro, hasta donde se puede nadar. Adoro esta playa, es tan cristalina, tan... perfecta. Hago pie, así que me pongo de pie y me quedo mirando al infinito. Jopé, es que no me creo que le haya conocido... No sé, todo está yendo tan perfecto, que incluso me da hasta miedo. Me giro disimuladamente, y veo que ya están sentados con Esther y Marina. Aaayyy, no... Qué nervios más tontos, por favor. Bueno, tontos, tontos... exactamente no. Les miro por el rabillo del ojo y veo que él, me está mirando. Ay, por Dios. Va, Olga, actúa con normalidad, venga...
Respiro hondo. Decido estar un poquito más aquí metida, en el agua, me meto otra vez al agua. Estiro los brazos para arriba, cojo aire, y me dejo hundir. Cuando salgo me echo el pelo hacía atrás. Venga, ya es hora de salir. Nado un poco hasta donde hago mejor pie.
Ya estoy en la orilla, me cojo el pelo y me lo pongo a un lado, y mientras voy a la toalla, me lo voy escurriendo.
Se ha levantado airecito, normal, ya es un poco tarde. La noche va a caer en cosa de unas horitas. Les veo y sonrío. Le miro a él, y le sonrío un poco tímida. Mientras le sonreía agachaba la vista.
Olga: Hola... - bastante avergonzada.
C (X): - coge su toalla y me la pone. Sonrío como una tonta. - Hola, bonita - dándome un beso en la mejilla.
Olga: Gracias, bo.. bonito - aún con la vergüenza.
Nos presentamos y nos volvemos a sentar en la toalla grandecita que Marina trajo. Yo me siento al lado de él. Al rato me doy cuenta de que sigo con su toalla tapada.
Olga: - quitándome la toalla - toma, bonito. Que no me había dado cuenta, perdón... - se la doy.
C: No me importa que la tengas, en serio. - Me mira a los ojos y yo le miro también a los ojos. Me pierdo en sus ojos y él se pierde en los míos. Estamos embobados mirándonos. Al rato decido apartar la mirada de sus ojos con una sonrisa enorme. Miro a la arena un tanto avergonzada.
J: ¿Es muy vergonzosa, Esther?
Esther: Uy, para lo que quiere... - reímos.
JC: Pues parece que es muuuy vergonzosa para todo, eh. - reímos otra vez.
C: Y más va a estar si no parais de hablar de ellas, bobos - reímos de nuevo.
Olga: Ay... es que no me creo que por un choque le haya conocido... No me creo que tenga su número de teléfono, que podamos hablar... No me lo creo. Os conozco a todos, no sé, es lo que viene siendo perfecto. Y me da miedo tantísima perfección - riendo.
P: Soy yo, ¿o esta chica habla genial?
Olga: ¡Halaaa!
C: habla genial, y es genial.
Vale, Olga ya no está, Olga está enterrada. ¿Cómo me dice esooo? Así sólo consigue matarme.
Olga: El genial eres tú, bonito - sonriéndole.
Dan las siete de la tarde y seguimos aquí, en la playa, hablando y riendo por todo. Cojo el móvil y miro la hora.
Olga: No sé vosotros, peeeero una se va al hotel, a darse una ducha y a arreglarse, porque son ya las siete.
Marina: ¡Qué rápido pasa el tiempo al lado de ellos, en serio!
Esther: ¡Y que lo digas!
C: Pues os acompañamos al hotel y... nos vamos al nuestro a cambiarnos, ¿No, chicos?
J: ¡Claro!
JC: ¡Las acompañamos y ya nos vamos al nuestro, sí!
Olga: No hace falta, bonitos. - sonriendo.
P: Que sí, que sí hace falta.
Olga: Pero...
JV: ni peros ni peras, ¡vamos!
Nos acompañan hasta el hotel, y cuál es nuestra sorpresa, de que estamos en el mismo hotel alojados. No me lo creo, en serio. El destino está muy conmigo, y eso es raro...
Me ducho yo primera, por haber sido la primera en coger la habitación. Mientras Esther se ducha, Marina y yo estamos mirando qué ponernos. Yo me decido por un vestidito de lentejuelas, negro, cortito y de palabra de honor. Precioso. Con unos zapatos de tacón un tanto bastante altos, negros también. Cojo el bolso de fiesta. Pequeño, que apenas cabe nada... Pero bueno, el móvil y el monedero, si entran.
Al rato ya estamos todas casi listas. Estoy maquillándome cuando llaman a la puerta. Mierda, mierda, mierda. Las otras dos me han dejado para arreglarme el pelo y maquillarme la última, y no me da tiempo. Sé perfectamente que son ellos.
Esther: ¡Olga! ¡Vamos, hija! ¡Que ya estamos todos!
Olga: ¡Esther, calla! ¡Que me habéis dejado para la última!
Marina: Sí, el peinarte y maquillarte... - riendo.
Olga: ¡Ir bajando, porque me estáis poniendo nerviosa!
C: Tranquila, Olga, que no pasa nada.
Olga: - sonrío. Termino de maquillarme, recojo las cosas y las meto en el neceser, y salgo. Veo que están todos en el balcón. Voy para allí - Bueno, ¿nos vamos? - se giran todos, y se quedan embobados mirándome, incluido las putillas de amigas que tengo - Ay... - avergonzada. Agacho la cabeza sonriendo y con las manos delante, agarrando el bolso.
C: - se acerca a mí y me levanta la cara - estás preciosa... - dándome un besito en la mejilla.
*Medio mes, después.*
Ya llevamos medio mes de vacaciones, y estamos, todos, para dos meses. Es increíble lo rápido y "lento" que pasa el tiempo. Sí, todo a la vez. Rápido porque no quiero que estas vacaciones acaben y lento porque no veo la hora de ir al concierto del mes que viene.
Hemos vuelto a quedar todos los días. Estamos juntos desde por la mañana, hasta que acaba la noche y nos vamos a dormir. Y ahora hemos vuelto a quedar. Y me está pasando lo mismo que la primer vez que quedamos por la noche...
Voy con una falda de tubo, cortita, claro. Una camiseta de mangas anchas, un poco trasnparente, y mis tacones negros con mi bolso negro. Salgo del baño, y esta vez les veo a todos sentados en la cama.
Olga: ¡Lista! - dando una vuelta sobre mí misma.
C: - me mira de arriba a abajo y se queda embobado. Agacho la cabeza sonriéndole, y poniéndome el pelo detrás de la oreja. Se acerca a mí y me susurra - Cada día que pasa, te pones más preciosa - dándome el típico beso en mi mejilla. Sonrío.
Olga: Tú también estás precioso... Me encanta la corbatita - cogiéndole de ésta.
Esther: Hacen una pareja estupenda.
Marina: Ya ves... Son tal para cual.
JC: Parecen que ya son novios y todo.
P: La verdad es que sí, fijaros siempre en sus gestos y todo...
J: Dos cosas, o son novios o...
JV: - le corta a J - o están locamente enamorados.
Me río por los cuchicheos que tienen los seis y agarro a C por la cintura.
Olga: ¿Así mejor, no? - riendo.
C: Vaya seis, en serio - nos reímos todos a la vez.
Nos vamos a cenar y después a tomar unas copas. Hay mucha gente en el local y yo me salgo fuera. Estoy un poco cansada por los tacones, y tal, y además agobiada por la gente de dentro. Cuando estoy fuera me siento en un banco que hay que mira a la playa, y cojo el móvil. Llevo desde por la mañana sin ver Twitter.
Escribo "La Luna brilla tanto, que me enamora..." y le hago una foto a la Luna y lo subo a Twitter. Varios amigos me contestan al tweet diciéndome que es al revés. Que soy yo la que enamora a la Luna, y demás tonterías. Me río y les contesto. Noto unos brazos en mis hombros, y eso hace que pegue un saltito.
Olga: ¡Ay! - le miro y le doy en el hombro flojito - eres tonto... Me has asustado, jo...
C: Lo siento, boba. ¿Te pasa algo, bonita?
Olga: No, nada, que me agobiaba ahí dentro...
C: Ya... normal, yo también... ¿Vamos a la playa? - y sin contestarle, empiezo a andar.
Olga: ¡Leeeento! - con una sonrisa chulesca. Voy ya bajando por las escaleras.
C: - al rato le veo a mi lado - qué rápida eres!!
Nos quitamos los zapatos, y empezamos a andar. Mi mano derecha va rozando con su mano izquierda. Voy sonriendo y con la cabeza agachada, tímida. Noto que su brazo pasa por encima de mis hombros y, automaticamente sonrío mucho más y le agarro por la cintura con mi brazo derecho. Llegamos a la orilla y dejamos los zapatos en la arena. Llevo el bikini debajo de la ropa, porque una vez me querían meter con la ropa, pero llegó él defendiéndome y al final me dejaron en paz. Empieza a refrescar y yo en manga sisa..., genial... Se da cuenta y me abraza por atrás. Sonrío como una idiota. Me giro entre sus brazos y meto las manos por debajo de su camiseta y me apoyo en su pecho. Cualquiera que nos vea, pensará que somos novios...
C: - me separa un poquito de su pecho - Eres preciosa, Olga.... - apoya su frente en la mía. Estamos muy juntitos, nuestros labios podrían rozarse si giramos un poco ambas cabezas. Oímos cuchicheos. Sé perfectamente que son los demás, que están deseando que seamos pareja, que nos besemos... Pero eso no creo que suceda... O sí, quién sabe. Pero, no sé, es un poco pronto para que nos besemos... No quiero resultarle fácil de entrar, ni fresca, ni nada... Me separo.
Cojo el bolso y saco el móvil. Veo que tengo unos cuantos tweets y whats. Leo primero los Whats. Sonrío como una enana. No les contesto nada del otro mundo, solo pongo un "Que decida el destino por nosotros...:)" y voy al Twitter. Millones de tweets de mis amigas. Me rio. Están diciendo que quieren petarme las menciones... Ya se enterarán, ya... C me saca de mis pensamientos.
C: ¿Qué te parece si mañana, en vez de quedar todos juntos, quedamos tú y yo? - sonriendo.
Olga: ¡Perfecto me parece, bonito! - sonriendo.
C: ¿Damos un paseo? - agarrándome por la cintura y pegándome a él.
Olga: Uuummm... Vale, pero ¿sabes que estos nos van a seguir?
C: Sí, sí, ¡cómo para no saberlo! - riendo.
Cogemos las cosas y empezamos a andar. Al rato de andar por la orilla, me canso. Es muy tarde ya, y encima estamos al lado del hotel, y me entra morriña... Me siento en la arena y miro a la Luna mientras él se sienta detrás de mí y me agarra con fuerza.
Olga: Tengo sueño... Pero no me apetece irme a dormir... Quiero estar contigo...
C: - se ríe - Si quieres dormimos juntos...
Olga: Me parece genial...
Me levanto y él se levanta conmigo. Volvemos a estar igual de pegados que hace una hora... A dos centímetros de su boca estoy... No sé qué hacer... Tengo miedo... Miedo de que él no quiera algo más que un lío... Me separo lentamente.
C: ¿Te pasa algo, Olga? - volviéndose a pegar a mí.
Olga: No, bonito - sonriéndole y separándome.
C: ¿Te molesta esto? - pegándose a mí.
Olga: ¡Para nada! Pero me da vergüenza... Están estos mirándonos...
C: Aah... Lo siento, pequeña. - Vale, acabo de morir.
Olga: ¿Nos vamos al hotel? - sonriendo.
C: ¡Claro, vamos! - empezamos a andar pero le paro, le miro a los ojos, le doy un beso en la mejilla y le agarro de la cintura. Vamos al hotel hablando de todo un poco, vamos agarraditos y sonrientes. Muy sonrientes. No nos damos cuenta y ya estamos saliendo de la playa y poniéndonos los zapatos. Cuando nos ponemos los zapatos le vuelvo a agarrar de la cintura. Ambos sonreímos. Y ahora llega el momento de la despedida... Estamos en la puerta de mi habitación.
Olga: Bueno... No vemos mañana, ¡eh! - sonriendo.
C: ¡Claro, boba! - dándome un beso fuerte en la mejilla - Descansa, enana.
Olga: Igualmente, cielo.
Se va andando y yo me quedo buscando la tarjetita de la puerta... Me vuelvo loca... No la encuentro, joder... Miro bien en este jodido mini bolso. Nada. La cartera. Me siento en el suelo y saco todo lo que tengo y miro bien. Guardo todo. ¡Tampoco, joder! Mi corazón empieza a acelerarse... ¡Mierda! Si las tienen las chicas... Y van a tardar en venir, jo... Miro para mi derecha, buscándole, y le encuentro.. Voy corriendo a él.
Olga: ¡Espera! ¡Espera! - llegando a la puerta. Gritando para que no cierre.
C: - saliendo de la habitación - ¿Pasa algo, Olga?
Olga: Verás... Yo tenía pensado una cosa... Pero... como que me he quedado en la calle... Es que las chicas se llevaron la tarjeta... Y no puedo pasar... - agachando la cabeza y tocándome la nuca.
C: ¿Y qué tenías pensado? - agarrándome de la cintura para meterme en la habitación. Cierra la puerta con la mano que le queda libre.
Olga: Ponerme el pijama y venir para hacerte compañía, porque sé que te quedarías despierto - sonriendo con cara de niña buena.
C: - se ríe - Pues pijama de chica no tengo, pero sí camisas mías... Si te sirve... - sonriendo pícaramente.
Olga: - me río - me sirve, me sirve.
Me da la camisa y paso al baño a cambiarme. Me queda un poco bastante grande. Ancha y larguita. Me gusta. Salgo con la ropa en la mano y la pongo encima de su maleta, junto a mis zapatos y mi bolso. Mientras él se cambia yo aprovecho para cotillear Twitter. Mientras preparo dos cubatas y chuches. Sí, estos chicos tienen de todo. ¡Me gusta! Salgo con los dos cubatas y las chuches a la terraza, lo dejo en la mesa, y pongo dos sillas mirando a la playa. Hago una foto a "mi chiringuito" y la subo a Twitter con el siguiente texto...
"Noche de confesiones con la Luna de testigo..."
Al rato noto que unos brazos rodean mi cintura, sonrío. Sonrío mucho.
Olga: ¿Sabes? Parecemos novios... - echando mi cabeza hacía atrás.
C: Ya... - riendo.
Olga: Va, siéntate ahí, y confiesa cosas.
C: ¿Cómo cuales? - sentándonos.
Olga: ¿Tienes novia? ¿Crees en el amor? ¿Eres de relaciones serias o de un polvo de una noche y al día siguiente si te visto no me acuerdo? - cogiendo mi cubata, subiendo las piernas y agarrándomelas con un brazo. Pego un sorbo a mi cubata.
C: No, no tengo novia. Sí, bueno... algo creo en él. Soy de relaciones serias. ¿Tú?
Olga: - sonrío por todas las respuestas - No, tampoco tengo novio. Sí creo en el amor. Soy de relaciones serias.
Estamos un rato hablando, de tonterías varias, de cosas más serias... Ya llevamos unos cuantos cubatas, más los que llevábamos cuando salimos del local. Yo voy un poco bastante contentilla. Entramos a la habitación y yo me tiro a la cama. Veo que él sonríe pícaro y se pone encima de mí y empieza a hacerme cosquillas. Río como nunca, empiezo a patalear, a moverme mucho por la cama mientras le grito "¡Para, para!" entre muchísimas risas.
martes, 15 de enero de 2013
domingo, 6 de enero de 2013
Los sentimientos son como puñales.
A veces no expresamos nuestros sentimientos, a veces decimos una cosa y nos referimos a lo contrario. A veces dices "No te preocupes" porque no quieres que esa persona "sufra" por ti, o algo así. A veces no lloras delante de la gente por no llamar la atención y que te digan que lloras por cualquier gilipollez, y que solo quieres ser el centro de atención... Y que para ti, el "problema" que tienes, sea muy grave, y para otro le parezca una chorrada, y que ese "problema" no es para llorar...
Quizás unos fallos de la raza humana es ese, el que si ves a una persona llorar por un "problema" que tiene, y para ti te parece una chorrada, digas que es para llamar la atención.
No sé si me explico, pero creo que a mucha gente le pasa lo que a mí... :
A veces digo que estoy bien, que no me pasa nada, por no ser el centro de atención. A veces que digo lo que me pasa pienso "¿Por qué narices lo he dicho?" o cosas por el estilo, simplemente porque no quieres "llamar" la atención...
Guardarse los sentimientos no es bueno. Hay que soltarlos, no quedárselos dentro. Porque luego, quizás estés peor porque nadie te ha apoyado desde el problema número uno.
Simplemente:
"Los sentimientos son como puñales."
Quizás unos fallos de la raza humana es ese, el que si ves a una persona llorar por un "problema" que tiene, y para ti te parece una chorrada, digas que es para llamar la atención.
No sé si me explico, pero creo que a mucha gente le pasa lo que a mí... :
A veces digo que estoy bien, que no me pasa nada, por no ser el centro de atención. A veces que digo lo que me pasa pienso "¿Por qué narices lo he dicho?" o cosas por el estilo, simplemente porque no quieres "llamar" la atención...
Guardarse los sentimientos no es bueno. Hay que soltarlos, no quedárselos dentro. Porque luego, quizás estés peor porque nadie te ha apoyado desde el problema número uno.
Simplemente:
"Los sentimientos son como puñales."
domingo, 30 de diciembre de 2012
Feliz Año Nuevo.
No me puedo quejar de este año, 2012, la verdad es que no me puedo quejar mucho. Ha sido todo muy especial, en serio. He conocido a personas maravillosas que se han convertido en algo muy fuerte en mi vida. He tenido casi todo lo que he querido, he sido feliz en varias cosas, he sido infeliz en otras tantas. Pero me quedo con lo bueno. Y lo bueno es que conocí a mis dos ídolos. Tuve menciones de ellos dos. Fui feliz con un programa que luego acabó, pero bueno... Estuve unos meses siendo muy feliz.
Otra ídolo, en este mes, Diciembre, empezó a seguirme. La hice un CDF y me agradece millones las palabras que la digo. Mi otro ídolo me mencionó por primera vez, y yo, morí. Gracias a él, aprobé un examen. Sí, sí, gracias a él.
En Junio, el 19, conocí a dos personitas que ahora no las quiero perder. Gema y Adri. Ay, mis chicos, ¡cuánto les quiero! Fue especial conocerles, sí, aunque no tuviéramos esa amistad que hoy en día tenemos, y que cada día que pasa se hace más fuerte.
Fui a un Rechace Imitaciones. Fue perfecto ese día, en serio.
Gracias a Gema, empecé a escuchar Supersubmarina, y la verdad es que me encanta MUCHÍSIMO. O sea, es perfecto el grupo. El GRUPO, ¡eh!
¡Ah! A Gema la conocí porque dos de mis ídolos les vi salir de su trabajo en el coche de él, y les hice dos fotos, y gracias a ellas... Y a ellos... Pues tenemos esta amistad. ¡Te adoro, corazón!
Fui varias veces a verles, eso no lo olvidaré. ¡Gracias mami, sister por llevarme a verles!
Y bueno, he conocido a Guerreras que, bfff, o sea, las adoro muchísimo.
Mi padre me llevó a ver un partido de mi equipo, de mi Real Madrid. ¡Disfruté como una enana! ¡Me encantó!
¡Ah! Gracias al cumple de Gema, nos conocí a Pilar y Laia. Pero también "formalicé" la amistad que tenía con Adri y María. Y ahora... ¡Mierdecillas, os adoro!
También conocí a mis Cabras Locas... ¡Os adoro, cabritas!
Y bueno, más o menos, así se resume mi 2012. Lleno de felicidad, y de infelicidad. Y aunque últimamente estoy mal por un tema... ¡Sigo sonriendo por la gente que me quiere!
¡Sonreír siempre, hasta en los malos momentos! ¡Siempre, siempre!
¡Feliz Año Nuevo!
Otra ídolo, en este mes, Diciembre, empezó a seguirme. La hice un CDF y me agradece millones las palabras que la digo. Mi otro ídolo me mencionó por primera vez, y yo, morí. Gracias a él, aprobé un examen. Sí, sí, gracias a él.
En Junio, el 19, conocí a dos personitas que ahora no las quiero perder. Gema y Adri. Ay, mis chicos, ¡cuánto les quiero! Fue especial conocerles, sí, aunque no tuviéramos esa amistad que hoy en día tenemos, y que cada día que pasa se hace más fuerte.
Fui a un Rechace Imitaciones. Fue perfecto ese día, en serio.
Gracias a Gema, empecé a escuchar Supersubmarina, y la verdad es que me encanta MUCHÍSIMO. O sea, es perfecto el grupo. El GRUPO, ¡eh!
¡Ah! A Gema la conocí porque dos de mis ídolos les vi salir de su trabajo en el coche de él, y les hice dos fotos, y gracias a ellas... Y a ellos... Pues tenemos esta amistad. ¡Te adoro, corazón!
Fui varias veces a verles, eso no lo olvidaré. ¡Gracias mami, sister por llevarme a verles!
Y bueno, he conocido a Guerreras que, bfff, o sea, las adoro muchísimo.
Mi padre me llevó a ver un partido de mi equipo, de mi Real Madrid. ¡Disfruté como una enana! ¡Me encantó!
¡Ah! Gracias al cumple de Gema, nos conocí a Pilar y Laia. Pero también "formalicé" la amistad que tenía con Adri y María. Y ahora... ¡Mierdecillas, os adoro!
También conocí a mis Cabras Locas... ¡Os adoro, cabritas!
Y bueno, más o menos, así se resume mi 2012. Lleno de felicidad, y de infelicidad. Y aunque últimamente estoy mal por un tema... ¡Sigo sonriendo por la gente que me quiere!
¡Sonreír siempre, hasta en los malos momentos! ¡Siempre, siempre!
¡Feliz Año Nuevo!
jueves, 27 de diciembre de 2012
Cuarta vez...
Hoy es un día de mierda. Por algo me he despertado a las doce y pico y no a mi hora habitual. Las diez, once menos algo. Hoy no ha habido NADA bueno. NADA. Si es que yo ya sabía que esto iba a pasar, ya sabía yo que me iba a pegar la hostia del siglo. Joder. ¿Por qué todo es tan difícil? ¿Por qué es difícil ir a verle? ¿Por qué no puedo verle? ¿Por qué no le puedo abrazar? ¿Por qué no puedo ir a "cantar" sus canciones a su concierto? Todo es tan difícil, todo da tanto asco...
Cada día tengo más claro que el destino, cuando quiere, es lo más asqueroso y perro del mundo. Yo creo que el destino sólo quiso hacerme feliz... Mmmm... Tres meses (entre unos pocos más)... Pues hoy, comiendo, mi hermana me ha dicho que para estar en la plaza (por así decirlo) tienes que tener más de 16. Viva La Virgen.
Y para estar en las gradas, o algo así me ha dicho, pues como que no vamos, porque no se ve una puta mierda. En definitiva, que yo nunca iré a un concierto de Ramón. El destino tenía mi felicidad en sus manos. Y... bueno... ha querido jugar con ella, y me ha dado la patada en toda la boca, me ha tirado al suelo y llenado de patadas... Patadas imaginarias, digamos. Pero que duelen más que las verdaderas... Todo ya me supera... ¿Luchar? ¿Para qué? ¿Para que luego el destino quiera joderme la vida? Gracias, pero prefiero ser débil... Bah, siempre digo lo mismo, y luego acaba luchando. Hostias, es que soy su Guerrera, y tendré que luchar únicamente para él.
Cuarta vez que intento, en este año, ir a conocerle/ir a un concierto suyo. CUARTA VEZ.
Cuarta vez que el destino me ha dado la patada. Cuarta vez que ha jugado con mis sentimientos. Cuarta vez que me ha hecho llorar...
¿Sabéis? El principio de una de sus canciones, de Ramón Melendi Espina, identifica lo que hace el destino conmigo... "Piedra, tijera, papel, pase lo que pase, contigo siempre me tocará perder. Si yo pido nones, salen pares. Nones no." Y qué razón el principio de Los premios Pinocho con mi destino y yo. Así es como me trata a mí el destino. Yo digo blanco, él dice negro. Siempre contradiciéndome. Siempre diciendo lo contrario. ¡Nunca se pondrá de mi parte con Ramón! ¡Nunca! ¡Y estoy hasta los ovarios! ¡Cada día tengo más ganas de llorar y menos de sonreír! ¡Cada día prefiero llorar antes que sonreír! ¡Todo es un puto asco!
Y sí, muchos me animan, pero no se ponen en mi piel. Querido lector, querida lectora, que estás leyendo. Da igual si eres Guerrera, si no lo eres. Da igual que te guste Melendi, que no te guste. Da igual. Ponte en mi piel, e imagínate todo esto que me pasa a mí, pero con tu ídolo, claro.
¿A que os entra ganas de llorar? ¿Ganas de mandarlo todo a la mierda, verdad?
Me hice falsas ilusiones. Pero, sí es cierto, que me algo me decía que no me hiciera tantísimas ilusiones con ese concierto. Peeeeeeroooo, el corazón gana a la razón; y me cree todas las ilusiones del mundo. Lloraba de emoción. Me imaginaba en el concierto dándolo todo. Y ahora... ay, ahora no me imagino NADA...
Gracias al destino ahora, cada vez que me digan "Tarde o temprano le conocerás", no me lo voy a creer. ¿Yo? ¿Conocer a Melendi? ¿Cuándo? ¡Ah! ¡Sí! ¡EN LA PUTA VIDA! ...
Ahora cada vez que un familiar me diga "Yo te llevo a conocer a Melendi", ¡no le creeré!
Por suerte, (UY, ALGO DE SUERTE, QUÉ RARO), esta vez mis padres SÍ me dejaban ir al concierto... ¿Y para qué me ha servido? ¡PARA NADA! ¡Porque si ellos me dejan, alguna puta norma no me permite ir! ¡Y si las normas "sí me dejan ir" mis padres no! ¡Qué asco de todo!
Y me dicen que me dé con un canto en los dientes, que por lo menos pude oírle (porque verle no le vi una puta mierda. Qué de gente había, coño.) cuando La Selección ganó la Eurocopa, que fui a la celebración, y él cantó...
¿Tú eres tonto, o te has caído de un taburete? Yo creo primero te caíste del taburete, y después ya te quedaste tonto por el golpe. De nada.
Pfff... Eso me jodió tantísimo... Escucharle cantar, motivarme muchísimo y empezar a saltar, a cantar... Me encantó. ¡Hice todo eso en tres canciones! ¡Imaginaros en todo un concierto lo que puedo llegar a hacer! ¡Afónica me quedaré!
Ah, con él estuvo Dama (no cantando). ¡Aaag, lo que me jodió no verle bien, y no verles en persona!
Y bueno, después de todo este testamento, lo que "lo abrevia" es muy sencillo:
"No voy al concierto del 15 de Mayo del 2013" ...
Cada día tengo más claro que el destino, cuando quiere, es lo más asqueroso y perro del mundo. Yo creo que el destino sólo quiso hacerme feliz... Mmmm... Tres meses (entre unos pocos más)... Pues hoy, comiendo, mi hermana me ha dicho que para estar en la plaza (por así decirlo) tienes que tener más de 16. Viva La Virgen.
Y para estar en las gradas, o algo así me ha dicho, pues como que no vamos, porque no se ve una puta mierda. En definitiva, que yo nunca iré a un concierto de Ramón. El destino tenía mi felicidad en sus manos. Y... bueno... ha querido jugar con ella, y me ha dado la patada en toda la boca, me ha tirado al suelo y llenado de patadas... Patadas imaginarias, digamos. Pero que duelen más que las verdaderas... Todo ya me supera... ¿Luchar? ¿Para qué? ¿Para que luego el destino quiera joderme la vida? Gracias, pero prefiero ser débil... Bah, siempre digo lo mismo, y luego acaba luchando. Hostias, es que soy su Guerrera, y tendré que luchar únicamente para él.
Cuarta vez que intento, en este año, ir a conocerle/ir a un concierto suyo. CUARTA VEZ.
Cuarta vez que el destino me ha dado la patada. Cuarta vez que ha jugado con mis sentimientos. Cuarta vez que me ha hecho llorar...
¿Sabéis? El principio de una de sus canciones, de Ramón Melendi Espina, identifica lo que hace el destino conmigo... "Piedra, tijera, papel, pase lo que pase, contigo siempre me tocará perder. Si yo pido nones, salen pares. Nones no." Y qué razón el principio de Los premios Pinocho con mi destino y yo. Así es como me trata a mí el destino. Yo digo blanco, él dice negro. Siempre contradiciéndome. Siempre diciendo lo contrario. ¡Nunca se pondrá de mi parte con Ramón! ¡Nunca! ¡Y estoy hasta los ovarios! ¡Cada día tengo más ganas de llorar y menos de sonreír! ¡Cada día prefiero llorar antes que sonreír! ¡Todo es un puto asco!
Y sí, muchos me animan, pero no se ponen en mi piel. Querido lector, querida lectora, que estás leyendo. Da igual si eres Guerrera, si no lo eres. Da igual que te guste Melendi, que no te guste. Da igual. Ponte en mi piel, e imagínate todo esto que me pasa a mí, pero con tu ídolo, claro.
¿A que os entra ganas de llorar? ¿Ganas de mandarlo todo a la mierda, verdad?
Me hice falsas ilusiones. Pero, sí es cierto, que me algo me decía que no me hiciera tantísimas ilusiones con ese concierto. Peeeeeeroooo, el corazón gana a la razón; y me cree todas las ilusiones del mundo. Lloraba de emoción. Me imaginaba en el concierto dándolo todo. Y ahora... ay, ahora no me imagino NADA...
Gracias al destino ahora, cada vez que me digan "Tarde o temprano le conocerás", no me lo voy a creer. ¿Yo? ¿Conocer a Melendi? ¿Cuándo? ¡Ah! ¡Sí! ¡EN LA PUTA VIDA! ...
Ahora cada vez que un familiar me diga "Yo te llevo a conocer a Melendi", ¡no le creeré!
Por suerte, (UY, ALGO DE SUERTE, QUÉ RARO), esta vez mis padres SÍ me dejaban ir al concierto... ¿Y para qué me ha servido? ¡PARA NADA! ¡Porque si ellos me dejan, alguna puta norma no me permite ir! ¡Y si las normas "sí me dejan ir" mis padres no! ¡Qué asco de todo!
Y me dicen que me dé con un canto en los dientes, que por lo menos pude oírle (porque verle no le vi una puta mierda. Qué de gente había, coño.) cuando La Selección ganó la Eurocopa, que fui a la celebración, y él cantó...
¿Tú eres tonto, o te has caído de un taburete? Yo creo primero te caíste del taburete, y después ya te quedaste tonto por el golpe. De nada.
Pfff... Eso me jodió tantísimo... Escucharle cantar, motivarme muchísimo y empezar a saltar, a cantar... Me encantó. ¡Hice todo eso en tres canciones! ¡Imaginaros en todo un concierto lo que puedo llegar a hacer! ¡Afónica me quedaré!
Ah, con él estuvo Dama (no cantando). ¡Aaag, lo que me jodió no verle bien, y no verles en persona!
Y bueno, después de todo este testamento, lo que "lo abrevia" es muy sencillo:
"No voy al concierto del 15 de Mayo del 2013" ...
miércoles, 26 de diciembre de 2012
De ensueño.
Me despierto pronto, a las cinco de la mañana, para ser más concretos. Pero no me importa, madrugar para lo que va a pasar en unos días. Voy llena de vida a la ducha, pero claro, siempre sonando él. Siempre suena en todos los sitios a donde voy. Me ducho y visto con ellos de fondo, y mientras me maquillo, para disimular las ojeras, miro todos los whats que me enviaron mis chicas a la noche, porque yo me fui a dormir prontito. Sonrío como una idiota, las adoro tantísimo... Cuando ya estoy maquillada y peinada, les doy los buenos días y voy a por la maleta. La cojo y mientras voy llamando al taxi, para que venga a buscarme y me lleve a Barajas. Estoy esperando en mi portal, es verano y el airecito que hace a estas horas, se agradece un poco bastante. Mientas espero me pongo a escucharles. No sé cómo, pero siempre me hacen sonreír. Ellos y mis chicas. Al rato llega el taxi, me monto y me lleva a Barajas. En todo el trayecto no he dejado de escucharles.
A los minutos ya estoy en Barajas, esperando para montarme en el avión. Y aquí estoy, sentada en una silla incomodísima, pero ellos hacen que, en el lugar que esté, ya sea un cuchitril, o algo así, hace que todo sea especial. Al rato veo que la gente se pone a hacer cola para embarcar ya, y yo me levanto corriendo y me pongo de las cuartas o así. Y sin darme cuenta, ya estoy en avión, escuchándoles y siendo la mujer más feliz del mundo. Voy al lado de la ventanilla. Desde que era una enana me gustaba ir al lado de ésta, y ahora, con veinte años de vida, no va a ser menos. El vuelo se retrasa un poquito, pero ya a los minutos bastantes largos, despegamos. No hay paisaje más bonito que ver las nubes mientras amanece. Aprovecho y hago una foto a las nubes y la subo a Twitter con un adjunto de texto "Volar; sensación de liberación..." Y por fin, a las horitas, llego a mi destino. Voy a por la maleta y voy buscando la puerta de salida del aeropuerto. Cuando la encuentro y salgo, me paro y cojo aire. Empiezan las mejores vacaciones de mi vida. Rebusco en mi bolso las gafas de sol y cuando las encuentro, me las pongo y empiezo a buscar otro taxi. Tuve que ahorrar un montón para estas vacaciones, y sé que cuando llegue a mi casa voy a tener lo justo y necesario como para pagar el alquiler del piso, las facturas, para comer, para pagar el seguro del coche, la gasolina y poco más. Porque está claro, que todos los caprichos me los voy a dar aquí. Cojo el taxi y les digo el hotel donde me voy a alojar con mis chicas. Ninguna de mis chicas vive aquí, pero digamos que este fue nuestro punto de encuentro. Llego al hotel de las primeras, o eso creo. Voy a recepción y pregunto por la habitación para tres que teniamos resevada. Pregunto por el nombre que dejamos y me da una llave y me acompaña a la habitación. Cuando entro, me voy directamente a la terraza a mirar las vistas a la playa que tenemos. Son simplemente perfectas. Me encantan.
Han pasado unas horitas, y aquí estoy, con mis chicas tomando el sol. Cada una está a su rollo, con su móvil, pero hablamos. Hablamos por el grupo y le damos envidia a las demás. Me hago una foto y la envío. Y mis dos amigas del alma, hacen lo mismo. Las otras están súper contentas y con envida, pero según ellas de la sana. Las digo que si quieren venir a dar un paseito por la orilla y me dicen que ahora no, que están muy a gusto como están. Me rio y me levanto de la toalla. Y con un "Ahora vuelvo, putillas mías", me pongo a andar. Voy sin móvil ni nada, por si me apetecía meterme al agua y vaya, menos mal que hice caso a mi instinto, porque me están entrando unas ganas tremendas de meterme. Y así lo hago, me meto al agua y empiezo a imaginar una vida al lado de los chicos a los que el grupo escuchamos. Sonrío bastante. Al rato salgo del agua escurriéndome el pelo y mirando al suelo; mientras sigo con mi paseito. Voy tan concentrada en mis pensamientos, que me choco con un chico.
O: Ay, perdón... - le digo.
X: No pasa nada, señorita. - Levanto la vista. No me lo puedo creer. Es él. Empiezo a temblar como nunca pensé que iba a temblar. Mis nervios aparecen, y mis ganas de llorar aumentan, pero de emoción, de sorpresa. Y sin darme cuenta, me pongo a llorar... - Ey, bonita, ¿le hice daño? No llore, por favor...
O: No, no me has hecho... hecho daño... - entre sollozos - Eres... Eres tú... - Se da por aludido y sonríe.
X: Vaya, una fan - riendo - Creo que ya sé porqué lloras.
O: Sí.. seguro... - me intento tranquilizar, y más o menos, parece que lo consigo. Dejo de llorar - Bueno... No te esperaba por aquí... - riendo - Si lo llego a saber me traigo el móvil para una foto... - empiezo a reír -
X: - se ríe - siempre te puedo acompañar hasta tu toalla y nos la hacemos, ¿no?
Vamos a la mi toalla. Qué agradable es... Qué majo... Nunca pensé que iba a dar un paseo con el chico que hace que, con solo empezar a cantar, me olvide del mundo. Llegamos a la toalla y las chicas se quedan súper impresionadas. Cojo el móvil y veo que tengo whats del grupo. Luego los leeré. Le pido a una amiga que nos haga la foto, y así hace. Nos la hace pero con la condición de que yo le haga una a ella con él...
Hace un rato que nos hicimos la foto, y el chico está con nosotras. De verdad, estas vacaciones son las mejores de todo mi puta vida. Estoy hablando como si nada con él. A veces hacemos una pausa para que, ambos, miremos los whats que nos envían. Les suelto a mis chicas un "Callar perris, que estoy intentando mantener una conversación con el chico que hace que nos evadamos del mundo;)" y seguimos hablando.
Al rato me dice que ya se tiene que ir, que tiene que volver con los demás, y nos despedimos. Cuando veo que se está alejando, me siento en la toalla y me vuelvo a poner las gafas de sol mientras miro al mar. Mis vacaciones no son unas vacaciones normales, son...
X: - veo que se acerca de nuevo a nosotras - O, ¿me dejas tu móvil un segundo?
O: ¡Claro, toma! - se lo doy. Oigo que recibo un whats y que él recibe otro -Vale, ya tengo tu número, y tú el mío. ¡Hasta luego! - y se va.
Me quedo pasmada. Tengo su móvil... Definitivamente, estas vacaciones son de ensueño...
A los minutos ya estoy en Barajas, esperando para montarme en el avión. Y aquí estoy, sentada en una silla incomodísima, pero ellos hacen que, en el lugar que esté, ya sea un cuchitril, o algo así, hace que todo sea especial. Al rato veo que la gente se pone a hacer cola para embarcar ya, y yo me levanto corriendo y me pongo de las cuartas o así. Y sin darme cuenta, ya estoy en avión, escuchándoles y siendo la mujer más feliz del mundo. Voy al lado de la ventanilla. Desde que era una enana me gustaba ir al lado de ésta, y ahora, con veinte años de vida, no va a ser menos. El vuelo se retrasa un poquito, pero ya a los minutos bastantes largos, despegamos. No hay paisaje más bonito que ver las nubes mientras amanece. Aprovecho y hago una foto a las nubes y la subo a Twitter con un adjunto de texto "Volar; sensación de liberación..." Y por fin, a las horitas, llego a mi destino. Voy a por la maleta y voy buscando la puerta de salida del aeropuerto. Cuando la encuentro y salgo, me paro y cojo aire. Empiezan las mejores vacaciones de mi vida. Rebusco en mi bolso las gafas de sol y cuando las encuentro, me las pongo y empiezo a buscar otro taxi. Tuve que ahorrar un montón para estas vacaciones, y sé que cuando llegue a mi casa voy a tener lo justo y necesario como para pagar el alquiler del piso, las facturas, para comer, para pagar el seguro del coche, la gasolina y poco más. Porque está claro, que todos los caprichos me los voy a dar aquí. Cojo el taxi y les digo el hotel donde me voy a alojar con mis chicas. Ninguna de mis chicas vive aquí, pero digamos que este fue nuestro punto de encuentro. Llego al hotel de las primeras, o eso creo. Voy a recepción y pregunto por la habitación para tres que teniamos resevada. Pregunto por el nombre que dejamos y me da una llave y me acompaña a la habitación. Cuando entro, me voy directamente a la terraza a mirar las vistas a la playa que tenemos. Son simplemente perfectas. Me encantan.
Han pasado unas horitas, y aquí estoy, con mis chicas tomando el sol. Cada una está a su rollo, con su móvil, pero hablamos. Hablamos por el grupo y le damos envidia a las demás. Me hago una foto y la envío. Y mis dos amigas del alma, hacen lo mismo. Las otras están súper contentas y con envida, pero según ellas de la sana. Las digo que si quieren venir a dar un paseito por la orilla y me dicen que ahora no, que están muy a gusto como están. Me rio y me levanto de la toalla. Y con un "Ahora vuelvo, putillas mías", me pongo a andar. Voy sin móvil ni nada, por si me apetecía meterme al agua y vaya, menos mal que hice caso a mi instinto, porque me están entrando unas ganas tremendas de meterme. Y así lo hago, me meto al agua y empiezo a imaginar una vida al lado de los chicos a los que el grupo escuchamos. Sonrío bastante. Al rato salgo del agua escurriéndome el pelo y mirando al suelo; mientras sigo con mi paseito. Voy tan concentrada en mis pensamientos, que me choco con un chico.
O: Ay, perdón... - le digo.
X: No pasa nada, señorita. - Levanto la vista. No me lo puedo creer. Es él. Empiezo a temblar como nunca pensé que iba a temblar. Mis nervios aparecen, y mis ganas de llorar aumentan, pero de emoción, de sorpresa. Y sin darme cuenta, me pongo a llorar... - Ey, bonita, ¿le hice daño? No llore, por favor...
O: No, no me has hecho... hecho daño... - entre sollozos - Eres... Eres tú... - Se da por aludido y sonríe.
X: Vaya, una fan - riendo - Creo que ya sé porqué lloras.
O: Sí.. seguro... - me intento tranquilizar, y más o menos, parece que lo consigo. Dejo de llorar - Bueno... No te esperaba por aquí... - riendo - Si lo llego a saber me traigo el móvil para una foto... - empiezo a reír -
X: - se ríe - siempre te puedo acompañar hasta tu toalla y nos la hacemos, ¿no?
Vamos a la mi toalla. Qué agradable es... Qué majo... Nunca pensé que iba a dar un paseo con el chico que hace que, con solo empezar a cantar, me olvide del mundo. Llegamos a la toalla y las chicas se quedan súper impresionadas. Cojo el móvil y veo que tengo whats del grupo. Luego los leeré. Le pido a una amiga que nos haga la foto, y así hace. Nos la hace pero con la condición de que yo le haga una a ella con él...
Hace un rato que nos hicimos la foto, y el chico está con nosotras. De verdad, estas vacaciones son las mejores de todo mi puta vida. Estoy hablando como si nada con él. A veces hacemos una pausa para que, ambos, miremos los whats que nos envían. Les suelto a mis chicas un "Callar perris, que estoy intentando mantener una conversación con el chico que hace que nos evadamos del mundo;)" y seguimos hablando.
Al rato me dice que ya se tiene que ir, que tiene que volver con los demás, y nos despedimos. Cuando veo que se está alejando, me siento en la toalla y me vuelvo a poner las gafas de sol mientras miro al mar. Mis vacaciones no son unas vacaciones normales, son...
X: - veo que se acerca de nuevo a nosotras - O, ¿me dejas tu móvil un segundo?
O: ¡Claro, toma! - se lo doy. Oigo que recibo un whats y que él recibe otro -Vale, ya tengo tu número, y tú el mío. ¡Hasta luego! - y se va.
Me quedo pasmada. Tengo su móvil... Definitivamente, estas vacaciones son de ensueño...
viernes, 21 de diciembre de 2012
Quizás.
Pensé que nunca iría un concierto suyo, pensé que nunca iba a estar nerviosa por hacer lo imposible para verle después del concierto.
Ayer, 20 de Diciembre, me dieron la mejor noticia que me podrían haber dado.
Voy a ir a un conicerto de Melendi.
Esa jodida alegría y ganas de llorar, pero llorar de emoción, que es lo bonito, que me entró por el cuerpo, fue... fue... ¡inexplicable!
Se me formó tal nudo en la garganta, que no podía ni hablar, ni respirar, ni llorar, ni nada. Solo podía pensar, pensar y pensar.
Me imagino estar en el concierto, y ponerme a cantar todas las canciones que él cante. Me imagino estar saltando. Me imagino el estar llorando porque estoy a escasos metros de él.
Yo ya le tendría que haber conocido, yo ya tendría que haber estado en un concierto suyo, pero el destino no quiso eso... Y yo... Yo cada día lloraba, y lloraba.
La primera vez que a lo mejor iba a ir a un concierto de 'Volvamos a empezar', era el 24 de mayo. Sala Riviera, y un Jueves... Imposible. Cuenca. Mes de septiembre. Vacaciones. Tampoco. Firma de discos de 'Lágrimas Desordenadas' en Madrid, por causas del destino, por causas privadas, tampoco pude ir...
Y quizás, el 15 de mayo, vaya a su concierto.
Pero Q U I Z Á S.
Por eso, aún sigo llorando todos los días.... Simplemente por MIEDO. Miedo a quedarme sin entradas, miedo a que me digan que no voy, miedo a muchas cosas... Miedo al destino...
Necesito ir a ese concierto SÍ O SÍ.
Ayer, 20 de Diciembre, me dieron la mejor noticia que me podrían haber dado.
Voy a ir a un conicerto de Melendi.
Esa jodida alegría y ganas de llorar, pero llorar de emoción, que es lo bonito, que me entró por el cuerpo, fue... fue... ¡inexplicable!
Se me formó tal nudo en la garganta, que no podía ni hablar, ni respirar, ni llorar, ni nada. Solo podía pensar, pensar y pensar.
Me imagino estar en el concierto, y ponerme a cantar todas las canciones que él cante. Me imagino estar saltando. Me imagino el estar llorando porque estoy a escasos metros de él.
Yo ya le tendría que haber conocido, yo ya tendría que haber estado en un concierto suyo, pero el destino no quiso eso... Y yo... Yo cada día lloraba, y lloraba.
La primera vez que a lo mejor iba a ir a un concierto de 'Volvamos a empezar', era el 24 de mayo. Sala Riviera, y un Jueves... Imposible. Cuenca. Mes de septiembre. Vacaciones. Tampoco. Firma de discos de 'Lágrimas Desordenadas' en Madrid, por causas del destino, por causas privadas, tampoco pude ir...
Y quizás, el 15 de mayo, vaya a su concierto.
Pero Q U I Z Á S.
Por eso, aún sigo llorando todos los días.... Simplemente por MIEDO. Miedo a quedarme sin entradas, miedo a que me digan que no voy, miedo a muchas cosas... Miedo al destino...
Necesito ir a ese concierto SÍ O SÍ.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Continuación del corto Damel.
{Continuación del Corto}
_____________________
Se quedan un poco impresionados por el nombre. No saben de qué va la canción, pero en cuanto la cante se darán cuenta... Sonrío.
J: ¿Autofotos?
M: Sí, sí. Autofotos. -sin dejar de sonreír.
D: ¿Nos la cantas, cariño? -sonriendo.
M: -Cojo la guitarra y empiezo a cantarla.- " Hoy no me salen las palabras no sé, será que hoy vengo hablarte de amor puedes tratar de comprenderme o no, pero no cambiaré de opinión" -miro a mi mujer y la sonrío. Sigo cantándola.- " Lo que está muy claro aquí, es que yo he venido a por ti, no me digas que no tienes nada para darme amor, y no me cambies de tema, que hoy la Luna llena quema, como este silencio tan incómodo..." - Hago una pausa.- Así es como empieza. Y ahora viene el estribillo.
D: ¡Ay, sigue, sigue cantando! -sentándose en frente de mí y sonriendo.-
J: ¡Sí, continúa! -Ya sentado.
M: "Hace tiempo que me fijo que besas tu crucifijo si hay algo malo en las noticias, y que te muerdes el labio inferior cuando el galán se besa a la protagonista, que le suspiras al cielo como pidiendo un deseo cuando empieza a atardecer, y que te haces autofotos, colocando los morritos como si fueras un pez." -No dejo de mirar a mi mujer, y con cada palabra que voy diciendo, su sonrisa se hace más y más grande... Me encanta.- "Hace tiempo que te observo, un día más del que te quiero mujer..." -Hago una pausa, para tocar la guitarra, mientras la vuelvo a observar. Esa sonrisa que me enamoró el día del casting, esa sonrisa que puso al presentarse... Se me eriza la piel. Sigo cantando.- "Y ahora dime lo que piensas, de lo que te he dicho amor, no tienes que darle vueltas, deja que hable el corazón..." -No deja de sonreír, y cada vez que la veo sonreír, me entran más ganas de seguir cantándole.- "Lo que está muy claro aquí, es que yo he venido a por ti, no me digas que no tienes nada para darme amor, y no me cambies de tema, que hoy la Luna llena quema como este silencio tan incómodo." -Me mira tiernamente.
D: Y ¿otra vez el estribillo anterior, no? -hablando lo más dulce del mundo con su típico acento, y siempre, pero siempre sonriendo.
M: Diferente... -sonrío y continúo.- "Hace tiempo que sospecho que acomodado en tu pecho yo alcanzaría la gloria, y que tienes un antojo en lo más bajo de la espalda donde pierdo la memoria, que no te gusta ver sola las películas de miedo cuando se pone a llover, y que mueves tus caderas cuando ponen en la radio Aventura o al Bosé..." - Ella y mi gran amigo con el que no podía haber hecho este disco, sueltan una leve carcajada.- "Hace tiempo que te observo, un día más del que TE QUIERO mujer." - Sí, lo grito, porque quiero que sepa lo mucho que la quiero.- "Quiero que seas mi musa, mi compás, mi semifusa, mi armonía más pagan, mi guión con argumento mi cuento pero sin hadas, quiero ser el vagabundo que pasea por el mundo de la mano de su Dama, hasta que sobre la piel para poder besarte el alma..." -Toco un poco más la guitarra y paro. La dejo apoyada en la mesa y me levanto.- Y bueno, esa es la canción.
D: -Se levanta corriendo y viene a mí. Se lanza a mis brazos y me besa. Un beso fugaz, cálido y pasional. La agarro de la cintura y la abrazo. Me susurra al oído.- Gracias... Gracias por toda esta felicidad, gracias por quererme, gracias por dedicarme esta preciosa canción... Gracias por dejarme estar a tu lado. Yo también TE QUIERO.
Sonrío como un completo tonto enamorado, y se me llenan los ojos de lágrimas. No puede ser más perfecta mi mujer. Qué suerte de tenerla a mi lado.
M: No te equivoques, cariño. Gracias a ti. -sonriendo.- Entonces, ¿os ha gustado?
J: Qué canción más preciosa. ¡Cómo se nota en que te has fijado en la señorita! -riendo.
D: Es preciosa y perfecta. -Sonriendo, ¡cómo no!
___________________________________
Y bueno, así es la continuación del corto. Espero que os haya gustado, Guerreras/os, y no Guerreras/os.
Muchas gracias por haber leído el otro, porque si no lo hubierais leído, no hubiera escrito este.
¡Apoyemos siempre la preciosa pareja DAMEL!
_____________________
Se quedan un poco impresionados por el nombre. No saben de qué va la canción, pero en cuanto la cante se darán cuenta... Sonrío.
J: ¿Autofotos?
M: Sí, sí. Autofotos. -sin dejar de sonreír.
D: ¿Nos la cantas, cariño? -sonriendo.
M: -Cojo la guitarra y empiezo a cantarla.- " Hoy no me salen las palabras no sé, será que hoy vengo hablarte de amor puedes tratar de comprenderme o no, pero no cambiaré de opinión" -miro a mi mujer y la sonrío. Sigo cantándola.- " Lo que está muy claro aquí, es que yo he venido a por ti, no me digas que no tienes nada para darme amor, y no me cambies de tema, que hoy la Luna llena quema, como este silencio tan incómodo..." - Hago una pausa.- Así es como empieza. Y ahora viene el estribillo.
D: ¡Ay, sigue, sigue cantando! -sentándose en frente de mí y sonriendo.-
J: ¡Sí, continúa! -Ya sentado.
M: "Hace tiempo que me fijo que besas tu crucifijo si hay algo malo en las noticias, y que te muerdes el labio inferior cuando el galán se besa a la protagonista, que le suspiras al cielo como pidiendo un deseo cuando empieza a atardecer, y que te haces autofotos, colocando los morritos como si fueras un pez." -No dejo de mirar a mi mujer, y con cada palabra que voy diciendo, su sonrisa se hace más y más grande... Me encanta.- "Hace tiempo que te observo, un día más del que te quiero mujer..." -Hago una pausa, para tocar la guitarra, mientras la vuelvo a observar. Esa sonrisa que me enamoró el día del casting, esa sonrisa que puso al presentarse... Se me eriza la piel. Sigo cantando.- "Y ahora dime lo que piensas, de lo que te he dicho amor, no tienes que darle vueltas, deja que hable el corazón..." -No deja de sonreír, y cada vez que la veo sonreír, me entran más ganas de seguir cantándole.- "Lo que está muy claro aquí, es que yo he venido a por ti, no me digas que no tienes nada para darme amor, y no me cambies de tema, que hoy la Luna llena quema como este silencio tan incómodo." -Me mira tiernamente.
D: Y ¿otra vez el estribillo anterior, no? -hablando lo más dulce del mundo con su típico acento, y siempre, pero siempre sonriendo.
M: Diferente... -sonrío y continúo.- "Hace tiempo que sospecho que acomodado en tu pecho yo alcanzaría la gloria, y que tienes un antojo en lo más bajo de la espalda donde pierdo la memoria, que no te gusta ver sola las películas de miedo cuando se pone a llover, y que mueves tus caderas cuando ponen en la radio Aventura o al Bosé..." - Ella y mi gran amigo con el que no podía haber hecho este disco, sueltan una leve carcajada.- "Hace tiempo que te observo, un día más del que TE QUIERO mujer." - Sí, lo grito, porque quiero que sepa lo mucho que la quiero.- "Quiero que seas mi musa, mi compás, mi semifusa, mi armonía más pagan, mi guión con argumento mi cuento pero sin hadas, quiero ser el vagabundo que pasea por el mundo de la mano de su Dama, hasta que sobre la piel para poder besarte el alma..." -Toco un poco más la guitarra y paro. La dejo apoyada en la mesa y me levanto.- Y bueno, esa es la canción.
D: -Se levanta corriendo y viene a mí. Se lanza a mis brazos y me besa. Un beso fugaz, cálido y pasional. La agarro de la cintura y la abrazo. Me susurra al oído.- Gracias... Gracias por toda esta felicidad, gracias por quererme, gracias por dedicarme esta preciosa canción... Gracias por dejarme estar a tu lado. Yo también TE QUIERO.
Sonrío como un completo tonto enamorado, y se me llenan los ojos de lágrimas. No puede ser más perfecta mi mujer. Qué suerte de tenerla a mi lado.
M: No te equivoques, cariño. Gracias a ti. -sonriendo.- Entonces, ¿os ha gustado?
J: Qué canción más preciosa. ¡Cómo se nota en que te has fijado en la señorita! -riendo.
D: Es preciosa y perfecta. -Sonriendo, ¡cómo no!
___________________________________
Y bueno, así es la continuación del corto. Espero que os haya gustado, Guerreras/os, y no Guerreras/os.
Muchas gracias por haber leído el otro, porque si no lo hubierais leído, no hubiera escrito este.
¡Apoyemos siempre la preciosa pareja DAMEL!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)